“ALAKRANA”: ¿FINAL FELIZ?
(23/11/09) Nuestro reportero plantea una serie de cuestiones relativas al secuestro del atunero "Alakrana". Preguntas que quedan en el aire, pero que están en boca de la gran mayoría de los españoles y no han trascendido a los medios de comunicación, y que nos dan una visión más profunda de este complicado asunto.
No acostumbro a hacer artículos "serios" como ya sabéis…, pero
estos días en que me han bombardeado en los telediarios, periódicos
y tertulias de medio pelo con noticias sobre el celebre secuestro,
me he hecho estas reflexiones, que al parecer no se han formulado
la mayoría de periodistas y muchas de las personas que han opinado
sobre el tema.
En cuanto a los políticos, "nuestros" políticos: solo he oído críticas al Gobierno (del PP, de los familiares, de los periodistas y de parte de la sociedad) por su labor mediadora, y críticas al PP por su labor de zapa intentando conseguir votos con la desgracia ajena. Pero pocas al “Alakrana” como Empresa, a los afectados y sus familiares. Queda mal decir lo que se piensa en estos casos.
¿Por qué un barco atunero del Norte de España va a pescar a caladeros tan lejanos como el Índico? Seguramente porque el atún del Atlántico ya está esquilmado y las capturas son poco rentables ¿Pero quien lo ha llevado casi a la extinción en el pasado? Seguramente gran parte de la culpa la tiene la flota española, especialmente la del Norte, que es la que destina/ba muchos navíos a tales menesteres.
¿Por qué estaba pescando el “Alakrana” fuera de la zona de protección militar llamada Atalanta que cuesta a nuestro país más de 6 millones de euros al mes? Porque seguramente fuera de esa zona, con menos barcos pescando y/o más rica en peces, la posibilidad de mejores capturas (más dinero) era más alta.
¿Sabía el armador, el capitán y los tripulantes el riesgo que corrían cuando voluntariamente se alejaban del área de protección militar? Obviamente si, puesto que el numero de secuestros en la zona es vox populi, y mucho más entre la gente del oficio. Y al parecer, ya habían intentado secuestrarlos el 3/9/09.
¿Por qué a pesar de ello se arriesgaron? Solo hay una respuesta: por dinero. El primer culpable es el armador, que se queda en puerto a salvo, pero luego el capitán y los marineros también tienen su parte de culpa. (Sí, ya sé que son tiempos duros y no se puede escoger la profesión o el destino que todo el mundo quisiera, pero no todos los demás atuneros se arriesgaron a ello, y supongo que a final de mes se cobra un porcentaje fijo, más unas comisiones en función de las toneladas de captura a repartir entre la tripulación).
Otra pregunta me surge al hilo de esto, ¿el resto de la tripulación no-vasca ni gallega, tenía las mismas condiciones salariales? (Los marineros españoles cobran de promedio unos 5.000 €/mes).
¿Por qué a Somalia precisamente? ¿Quizás porque dicho país debido a su caos interno no pertenece a la CTOI (Comisión del Atún del Océano Indico) y no existe ningún control de dicho pseudo estado sobre cuanto se pesca, y de que tamaño en sus aguas jurisdiccionales?
¿Las artes de pesca que usaban estarían permitidas en la UE? No tengo respuesta, puesto que me guío sólo por lo que he oído y he leído y mucha información puede estar contaminada.
Si un servidor y un grupo de colaboradores decide por ejemplo irse a realizar un reportaje a Yemen del Norte, en contra de las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores y es secuestrado, ¿es licito que mi gobierno gaste tiempo y dinero del erario publico en sacarme las castañas del fuego? ¿O si decido esquiar fuera de las pistas de una estación a pesar de los carteles de advertencia de riesgo de avalancha y sufro un accidente, lo tienen que sufragar mis vecinos…? (Seguramente si no somos un grupo muy grande, o pertenecemos a un "lobby", o somos familiares de alguien “famosillo” el aparato gubernamental no movería tantos hilos como en el caso examinado). Entiendo que en principio debe ayudarme, pero al final de la historia deberá pasarme la facturita a mí por imprudente.
Espero que el rescate no haya sido pagado del erario publico, directa o indirectamente (además, sería ilegal), y lo haya hecho el armador, que es quien jugó con fuego y se quemó.
¿En que se gastarán los millones de dólares los piratas aparte de en putas, todoterrenos y drogas? Seguramente en más armas, barcos más rápidos y potentes para poder secuestrar a otros barcos de pesca, o lo que es peor a turistas despistados o inconscientes como la pareja británica. El veneno del alacrán servirá para matar o secuestrar a otros “inocentes”.
Entiendo la angustia de las familias, pero… quién era el responsable de la situación de sus familiares: ¿El gobierno español? ¿El inexistente gobierno somalí? ¿el atún y su “manía” migratoria? La respuesta es otra. Maldito parné. Y debe ser goloso… puesto que a pesar de todo lo sucedido, en breve, una nueva tripulación zarpará hacía las costas de Somalia en el mismo barco.
Lo que ya me pareció la guinda del pastel es que se ofreciera a los familiares utilizar el avión militar acondicionado para ir a Seychelles a recoger a los secuestrados, con el fin de recibirlos allí (por cierto, las familias de los pescadores vascos declinaron por motivos ¿políticos?, aunque intenten disfrazarlo. Un gesto cara a la galería, pues son los mismos familiares que han organizado manifestaciones para presionar al Gobierno español para que pusiera más carne en el asador y “pagara” el rescate. Y lo digo yo, que soy nacionalista. (O todos moros, o todos cristianos). ¿No podían esperar un día más a que todos volvieran a España? Sin contar el rescate, ¿qué nos ha costado el caso “Alakrana” a todos?
Sé que muchas de las cosas que he escrito no son “políticamente correctas”, pues escuecen, pero es lo que pienso. Lo mismo que barrunté cuando los afectados del Forum Filatélico clamaban contra el Gobierno por haberse arruinado al depositar su confianza en Empresas que ofrecían “el oro y el moro” a cambio de sus ahorros. Los demás que cobrábamos la mitad de intereses por tener nuestro dinerito en los bancos tradicionales éramos unos “pringaos” y ellos unos listos… Así les fue.
Y a pesar de todas las anteriores reflexiones, se ha gastado más tinta y más saliva por parte de los politicastros que tenemos en discutir si se habían disparado o no tiros desde el helicóptero. ¿Y qué coño importa? Con la que está cayendo… ¿Para cuando el siguiente sushi-culebrón?
Texto: Carlos Virgili Ribé