|
Plan para recuperar la tortuga boba
(BV
/ 09-09-08) Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones científicas
(CSIC) ha trasladado 1.400 huevos de tortuga boba (Caretta caretta)
a España procedentes de Cabo Verde. Los ejemplares, que serán criados
este año en semiesclavitud, serán soltados de forma controlada.
Del
montante total: 1000 huevos han sido trasladados a las islas Canarias
y 400 de ellos han sido enviados a Andalucía. De estos últimos, 150
se han depositado en incubadoras de la Estación Biológica de Doñana
y el resto (250) han sido llevadas a nidos de arena de playas vírgenes
del Parque Natural de Cabo de Gata, en Almería. Lugares, todos ellos,
donde se podrán dar las condiciones óptimas para la supervivencia
de estas tortugas marinas.
El
proyecto ha sido financiado por la Consejería de Medio Ambiente de
la Junta de Andalucía y la de Ordenación Territorial de Canarias.
El objetivo final de este trabajo, dirigido por el investigador del
CSIC Adolfo Marco, pretende determinar si las playas españolas reúnen
las condiciones adecuadas para restaurar los requisitos necesarios
para la pervivencia de las 'Caretta caretta, un animal extinto como
nidificante en nuestras costas desde principios del siglo XIX.
El
director del proyecto, Adolfo Marco, explicó que: "Si la
restauración es viable en España, se plantearía traer más huevos
durante al menos 10 años, así como la liberación de tortuguitas en
playas del litoral español para que retornen a las playas de nacimiento
tras su maduración, dentro de 10 ó 20 años. De esta forma, se consolidaría
una anidación estable en el litoral español.
No
es la primera vez que se utiliza esta técnica de restauración de
anidación, pues ya se probó en Estados Unidos con huevos de tortuga
boba procedentes de México. Marco recuerda que esta experiencia fue "un
gran éxito, tras 35 años de restaruración". Si al final estas
tortugas consiguen aclimatarse se habrá avanzado mucho en la protección
de la especie, ya que se encuentran severamente amenazadazas en todo
el mundo -en gran parte por culpa de los cazadores-, y sobre todo
lo están en Cabo Verde, donde reside la tercera población mayor de
todo el planeta.
Y es que en la isla caboverdiana
de Boavista, donde trabajan los investigadores del CSIC, los cazadores
dan muerte a 1.000 hembras de las 10.000 que anidan cada año. Lo
cual va a provocar la lenta pero imparable -si no se actúa- desaparición
de esta especie en la zona. Por ello, Marco advierte que es "muy
urgente establecer medidas de protección y reforzamiento de poblaciones".
el traslado de los huevos
El encargado de depositar
los huevos en las playas de Cabo de Gata fue Juan Patiño, investigador
del CSIC y de la Estación Biológica de Doñana. Los 250 huevos fueron
trasladados en neveras con vermiculita estéril, un sustrato libre
de hongos y bacterias que mantiene la humedad de los huevos. Luego
éstos fueron repartidos en tres nidos de entre 80 y 90 unidades cada
uno.
En cada uno de los nidos
se ha colocado un termómetro para controlar la temperatura en las
que se va a desarrollar la incubación. De esta forma, se podrá verificar
que el desarrollo embrionario es el adecuado y se produce fuera de
temperaturas letales (por debajo de 25º y superiores a 35º). Además,
también se podrá estimar la proporción de hembras y machos nacidos
en cada nido.
Juan Patiño aclara que: "Las
playas de Canarias y Andalucía son idóneas para la cría de tortugas,
ya que el sexo de estos animales viene determinado, fundamentalmente,
por la temperatura a la que se incuban los huevos, y en estas playas
se dan las temperaturas adecuadas para reproducir tanto machos como
hembras". |