(M.M. / 25-10-09) Investigadores
militares están construyendo trajes mecánicos que proporcionan súper
fuerza y resistencia sobrehumanas. El siguiente prototipo es un exoesqueleto
submarino que convierte al usuario en un pingüino cyborg gigante.
Un
reciente informe del Pentágono sobre la amenaza de sorpresas tecnológicas
destacó "dispositivos que han sido diseñados para mejorar
o ampliar el rendimiento humano en el dominio físico" como
un área de rápido desarrollo. La mayor parte de éstas se refieren
a exoesqueletos estilo “Iron Man”. Pero la versión submarina
podría ofrecer más beneficios a corto plazo.
Las ventajas potenciales
de los enfoques inspirados biológicamente son considerables, en
particular el aumento del camuflaje tipo stealth (a diferencia
de los dispositivos impulsados por hélice, que producen un ruido
característico, estos serían indistinguibles del ruido de fondo),
interfaz natural (forman una extensión transparente del cuerpo
del portador), y operación manos libres (pueden funcionar utilizando
solamente la parte inferior del cuerpo). Con los actuales componentes,
una velocidad de crucero de 1 m/seg (16,6 km/h) es posible con
aproximadamente 2,4 kg de pilas comunes de plata-zinc.
Las estimaciones
del informe proceden de trabajos realizados por Peter Neuhaus y
Jerry Pratt, en el Institute for Human and Machine Cognition de
la Universidad de West Florida. El concepto del equipo se conoce
como “Performance
Improving Self Contained Exoskeleton for Swimming” ó "PISCES" que
sería algo como “Exoesqueleto de Natación Autocontenido que
Mejora el Rendimiento”.
diseÑo inspirado en delfines, tortugas y pingÜinos
Ellos han estudiado diversos sistemas
bioinspirados que se basan en propulsión animal, y características
de diseño tomados de delfines, tortugas marinas y pingüinos. Aunque
no pueden convertirte en Michael Phelps, pueden sin duda hacer
una gran diferencia para mejorar la velocidad y la resistencia.
Su concepto para la parte inferior del
cuerpo es como una versión potente de las aletas de natación normales,
que registra y amplifica los movimientos naturales. Si bien hay
un montón de dispositivos ya existentes en el mercado para los
nadadores, estos complementos son relativamente fáciles de detectar
a distancia. PISCES sería mucho más útil que estos para un asalto
sigiloso bajo el agua.
La más extravagante es una versión para
la parte superior del cuerpo que se amarra con correas a los brazos
y te permite nadar como un pingüino, aunque, por desgracia, este
es un enfoque muy incómodo para la mayoría de los nadadores.
El principal inconveniente del diseño
para las extremidades superiores es que el movimiento de batido
no es una forma natural de natación para los seres humanos. A pesar
de que el dispositivo robótico proporcionaría la mayor parte de
la fuerza necesaria para la locomoción, el usuario todavía tendría
que realizar el movimiento básico. La otra dificultad con el exoesqueleto
superior es el control de la velocidad de movimiento de la aleta.
Peter Neuhaus dice que su exoesqueleto
submarino se encuentra todavía en desarrollo; recientemente se
ha estado concentrando en un exoesqueleto para la parte baja del
cuerpo que permitirá a las personas con discapacidad caminar de
nuevo. Pero en algún otro lugar, si el informe sobre la amenaza
tecnológica es creíble, puede haber alguien trabajando en un ejército
submarino de súper-hombres rana (o súper-hombres pingüino) dispuesto
a lanzar un asalto sorpresa.
(Fotos: Institute for Human and Machine
Cognition de la Universidad de West Florida)