La posidonia, planta
imprescindible
(Agencias / 20-11-08) Un
equipo de biólogos y físicos del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC) y la Universidad de Baleares han descubierto que
las praderas de posidonia oceánica de las islas son "imprescindibles" para
el mantenimiento del flujo genético y la diversidad de la especie.
El
estudio, que aparece publicado en la revista estadounidense Proceedings de
la Academia Nacional de Ciencias (PNAS), identifica las poblaciones
de posidonia (planta herbácea marina) en Baleares como "auténticos
motores" que alimentan la diversidad de esta especie en el Mediterráneo
occidental. Esto subrayaría la importancia de su protección, según
ha señalado el CSIC en una nota de prensa.
Los investigadores han identificado
las poblaciones de posidonia que, en caso de ser eliminadas o muy
degradadas, darían lugar a serias interrupciones en la conexión genética
entre lugares distantes, lo que eliminaría la posibilidad de que
la biodiversidad perdida en una población pueda recuperarse por contacto
con otras.
El equipo ha desarrollado
un modelo matemático basado en la teoría de redes con el que se ha
logrado analizar un muestreo a gran escala en todo el hábitat de
esta especie, el Mediterráneo.
Uno de los autores del trabajo,
Emilio Hernández García (CSIC) ha detallado que con las nuevas técnicas
matemáticas, “hemos determinado cuáles con las poblaciones que
actúan como exportadoras activas de genes, aportando diversidad y
riqueza a la especie”. Además, han determinado cuáles “simplemente
los reciben, una información relevante para cualquier acción de conservación
de esta especie mediterránea”.
relaciones genÉticas
Los científicos han constatado,
asimismo, la separación genética existente entre las poblaciones
de posidonia del Mediterráneo occidental y oriental. “Hemos confirmado
que las poblaciones al este y oeste de Sicilia son diferentes genéticamente,
probablemente debido a la separación entre las dos cuencas que provocaron
las glaciaciones en esta zona”, ha apuntado Hernández García.
Gracias al modelo matemático
basado en la teoría de redes desarrollado para el trabajo, los investigadores
han logrado representar las relaciones genéticas entre las distintas
poblaciones donde vive la planta como una red en la que aparecen
conectadas las poblaciones con alta similitud genética.
El investigador del CSICha
explicado: “Las técnicas desarrolladas son en principio aplicables
a otros problemas en biología de la conservación, y también en situaciones
en epidemiología, donde sea relevante determinar las rutas de transporte
de un patógeno y los lugares idóneos para interrumpir su propagación”.
Esta metodología también ha encontrado aplicaciones en campos tan
dispares como la sociología, la física, el tráfico aéreo o la biología
celular.
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