Catástrofe ecológica en los mares Negro y de Azov
(BV / 13-11-07) Un temporal ha hecho naufragar cinco barcos, entre ellos un petrolero ruso, en los mares Negro y de Azov, con un balance provisional de 23 marineros desaparecidos, dos muertos y vertidos de 2.000 toneladas de fuel y otras tantas de azufre, según informan las agencias de noticias rusas y ucranianas.
 Del total de los desaparecidos, 15 son tripulantes del barco de bandera georgiana Jodzha Ismail, que transportaba chatarra y que se hundió frente al puerto ucraniano de Sebastopol, en el mar Negro .
Fuentes portuarias ucranianas dijeron a la agencia rusa Interfax que desconoce la suerte de 15 de los 17 miembros de la tripulación del Jodzha Ismail; los dos restantes consiguieron llegar a nado a la orilla. Vientos de hasta ciento diez kilómetros por hora y olas de cinco metros convirtieron en zona de catástrofe la bahía del puerto ruso de Kavkaz, situado junto al estrecho de Kerch, que une los mares Negro y de Azov.
Según las autoridades rusas, no se registraron víctimas mortales entre los tripulantes de los cuatro barcos que zozobraron en las aguas del estrecho, aunque hay ocho desaparecidos. La jornada negra comenzó hacia las 04.45 hora de Moscú (01.45 GMT), cuando el petrolero Volga-neft se partió en dos ante el embate de los elementos y vertió al mar cerca de 2.000 toneladas de fuel.
Los 13 tripulantes del petrolero sobrevivieron a la rotura del casco y quedaron en la popa del barco, que permaneció anclada y de la que fueron rescatados horas después del accidente. Al naufragio del petrolero siguió casi seis horas después el hundimiento del Volnogorsk, que transportaba 2.000 toneladas de azufre.
Posteriormente, las autoridades portuarias informaron del hundimiento de Najicheván, también cargado con azufre, ocho de cuyos tripulantes se encuentran desaparecidos, y del Kovel, este último en aguas ucranianas.
El portavoz del ministerio de Rusia para Situaciones de Emergencia, Víctor Beltsov, afirmó que los cuatro barcos rusos que naufragaron pertenecían a la clase de embarcaciones que se emplea en navegación fluvial y marítima. Beltsov aseguró que ninguno de los barcos oceánicos que se encontraban en la bahía del puerto Kavkaz sufrió daños por el temporal.
Las alarmas por el vertido de carburante en el estrecho de Kerch se dispararon incluso antes de que los equipos de rescate consiguieran socorrer a los tripulantes de las embarcaciones siniestradas.
El subdirector del Servicio Federal de Protección de la Naturaleza (SFPN) de Rusia, Oleg Mitvol, declaró que "los trabajos para restablecer el estado ecológico del estrecho llevarán meses" debido a las secuelas del vertido de las 2.000 toneladas de fuel. "Estamos ante una situación muy grave de contaminación del estrecho de Kerch", dijo Mitvol en declaraciones a la cadena de televisión estatal rusa RTR.
Mientras que la Fiscalía ha incoado un proceso penal contra aquellos que resulten responsables de la contaminación del mar, expertos medioambientales adelantan que es una catástrofe de graves consecuencias para el ecosistema marino que, según las primeras valoraciones tardará al menos 15 años en recobrarse.
Dos días después del desastre ya había cerca de 20 kilómetros de costa contaminada y por las playas se arrastraban cientos de aves manchadas de fuel y condenadas a muerte tras una lenta agonía. Son las primeras especies afectadas por la catástrofe, pero no tardarán en aparecer muchas más. Por otra parte, se está valorando el daño que pueden producir a los humanos los vertidos de azufre que, al evaporarse con el agua del mar, acabará convirtiéndose en lluvia ácida.
|