El boicot
a Canadá sí funciona
(M.
Montoya / 17-06-09) Canadá agotó este año sólo un cuarto de la cuota
permitida para la caza de la foca arpa (también llamada foca groenlandesa),
según datos facilitados por una portavoz del Ministerio de Pesca
en Ottawa. La causa oficial: la bajada de los precios por el importante
descenso de las ventas de piel de foca en todo el mundo por culpa
de la crisis. Pero todo apunta a la gente se conciencia cada vez
más y que el boicot a los productos de foca canadiense y las decisiones
de la UE han tenido sus efectos.
El Ministerio había autorizado
la caza de hasta 280.000 focas arpa, pero anuncian que la cifra oficial
de animales muertos es de 72.156. La provincia canadiense de Terranova
y Labrador fueron los últimos lugares en declarar el cierre de la
temporada de caza 2009.
Como motivo del drástico
descenso en la cifra de animales muertos, el Ministerio se refirió
a la fuerte caída en el precio de la piel de foca sin reconocer
los efectos del boicot. “Debido a la crisis financiera y económica
global, la demanda del producto de lujo piel de foca, disminuyó
considerablemente”, declaró la portavoz.
En consecuencia, los comerciantes han bajado el precio de una piel
a 9 euros (12,5 dólares), la mitad del precio del año pasado, informó
el Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su
Hábitat (IFAW, por sus siglas en inglés). Según la informadora
del Ministerio, “el comportamiento de los hielos en la costa
atlántica fue un agravante de la situación que también contribuyó
al descenso en la cifra de animales muertos”.
La Unión Europea (UE) quiere prohibir en el futuro
todo comercio de productos derivados de las focas. Esto incluiría,
además de la piel, la grasa de los animales que se usan para la producción
de pastillas de vitaminas y artículos cosméticos. El Parlamento Europeo
votó el 5 de mayo a favor de esta prohibición. La última palabra
la tendrá el Consejo de Ministros, cuya decisión se espera para el
25 de junio. |