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(20-10-06)
La sombra de un eminente desastre ecológico amenaza las aguas del Ebro y, probablemente, a otros
acuíferos de España. El mejillón cebra se extiende
río arriba de forma imparable, sin que haya medios para frenar
su invasión, ni paliar los desastrosos efectos de su rápido
crecimiento en grandes colonias.
Ya
no es un problema local, sino de ámbito estatal. Es
un hecho que el mejillón cebra (Dreissena polymorpha) está invadiendo
poco a poco el río más caudaloso de España;
en solo cinco años ha colonizado el río a su
paso por Zaragoza y se detectan ejemplares adultos en Álava,
Burgos y hasta en la cabecera del río. Este molusco
no comestible, originario de los Balcanes, que es especie invasora
y devastadora; ha colonizado ríos, lagos, lagunas y
embalses en países como Gran Bretaña, Irlanda,
Canadá y Estados Unidos, donde fue
detectado por primera vez en 1988.
Este
bivalvo, de aspecto similar a los mejillones marinos llega a
alcanzar 3 centímetros de longitud, aunque generalmente
es más pequeño. Vive unos tres años y destaca
por la alta tolerancia que tiene a los cambios de temperatura,
salinidad y pH. Puede vivir en aguas con temperatura entre 5
y 30 grados, soporta pH de 8-9 y aguanta entre 5 y 6 días
fuera del agua, lo que da idea de la capacidad de supervivencia
y dispersión que tiene. Estamos hablando de una gran amenaza
medioambiental que, a la vista de lo que ocurre en otros países,
no será fácil librarse de ella.
HAN
PASADO CINCO AÑOS DESDE QUE SE DETECTÓ
En
el mes de julio de 2001 se detectaron
en la cuenca del Ebro las primeras colonias
de mejillón cebra, en el meandro de Flix (Tarragona) y
en el embalse de Ribarroja, que linda con Cataluña
y Aragón. En 2005 ya se confirmaba la presencia
de grandes colonias en el embalse de Mequinenza (Zaragoza)
y aparecía en aguas de la cuenca del Júcar,
colonias que se formaron en el embalse de Sitjar (Castellón).
Este año ya está asentado prácticamente
en la cabecera del Ebro, en el embalse de Sobrón,
provincia de Burgos.
Hay
diversas teorías sobre cómo llegó al Ebro.
Algunas hablan de que fue adherido al casco de barcos, pero el
Grupo de Trabajo del Mejillón Cebra del Ministerio de
Medio Ambiente explica que lo más probable “es la
suelta de agua con larvas de este molusco, bien transportada
en aguas de lastre de una embarcación, bien en viveros
para el transporte de cebo vivo para la pesca, en agua procedente
de otro lugar donde esté presente”.
En
este informe el
Grupo de Trabajo resalta la coincidencia de que en Mequinenza
y Ribarroja hay abundante pesca deportiva de siluro, para la que se
utiliza con mucha frecuencia cebo vivo. También apuntan seis
vectores de transmisión; el primero es la pesca deportiva desde
embarcación, especialmente la de especies exóticas introducidas
como el mencionado siluro y el alburno, que convocan numerosos concursos
internacionales. Segundo, el trasiego de embarcaciones, sobre todo
las de uso para pesca. Tercero: la introducción provocada de
especies exóticas para repoblación y su pesca. Cuarto:
usos deportivos del medio acuático que suponen trasiego de material,
como en el buceo. Quinto: Trabajos de investigación en ríos
y, sexto, trabajos de conservación de ríos que suponen
traslados de material y personas que están en contacto con el
agua, de una a otra masa de agua.
ESPAÑA
DE LOS ÚLTIMOS PAÍSES EUROPEOS AFECTADOS
Si miramos más allá de nuestras fronteras, tenemos
a la vista lo que ha ocurrido en el resto de Europa, donde
comenzó su expansión hace más de dos siglos.
De hecho, se puede decir que hay colonias de mejillón
cebra en casi la totalidad de los países europeos y
que España ha sido de los últimos afectados.
En los muchos estudios que hay publicados, la opinión
científica más aceptada es que el mejillón
cebra inició desde el Mar Negro, en el año 1802,
la invasión de Europa. Fue transportado por la navegación
fluvial a través del río Dnieper hasta el Canal
Oginskii, para entrar en el río Neman (Nyoman) y seguir
su curso hasta la desembocadura en la Bahía de Kursk,
en el Mar Báltico.
Veinte
años después ya había conquistado ciudades
ribereñas como Londres (Inglaterra) y Postdam (Alemania).
En 1827 ya estaba establecido en Holanda, en la desembocadura
del Rihn y su periplo continuó por Copenague (Dinamarca)
en 1843, en Frankfurt (1855), Regensburg (Danubio) en 1868, Polonia
(1896) y en la capital sueca, Estocolmo, apareció a
principios de los años 40. La invasión del temible molusco llegó al
sudeste del Golfo de Finlandia, en las cercanías de San Petesburgo,
a finales de los ochenta. En 1994 se extendía por Irlanda, mientras
que se consolidaba la invasión del continente americano.
En
Norteamérica el mejillón cebra es una preocupación
nacional desde que empezó a costar millones de dólares
por los daños que produce en instalaciones y bienes del
hombre. Las primeras citas del cebra en Norteamérica se
produjeron en 1988 en el Lago St. Clair y diez años después,
ya se había extendido por toda la cuenca del río
Missouri. En la actualidad, los ríos y lagos de la mitad
oriental de los Estado Unidos están colonizados por el
temible mejillón.
TAXONOMÍA
Nombre
común: Mejillón cebra
Género: Dreissena
Especie: Polymorpha (Pallas, 1771)
Familia: Dreissidenae
Subclase: Llamellibranchia
Orden: Cardiida
Clase: Bivalvia
Phylum: Mollusca
Texto: Juan
Diego M. Alcaraz. Con información de: Ministerio
Medio Ambiente, CHE, Ontario MNR, ecoireland, US Army.
Fotos e ilustraciones: MMA, CHE, ecoireland, archivo BV |