(14-09-06)
Según el informe elaborado por la Organización de
las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), sobre el estado de
la acuicultura en el año 2006, cerca de la mitad del pescado que se consume
en el mundo es criado en granjas marinas. En el año 2030 dependeremos
de ellas.
El
43% del pescado que se consume a nivel mundial procede de piscifactorías
y no de capturas en mar abierto. La acuicultura se abre camino
poco a poco y refuerza la teoría de que, en un futuro
no muy lejano, dependeremos de ella para mantener el actual nivel
de consumo. Estas son algunas de las más importantes conclusiones
del informe “El estado mundial de la acuicultura 2006” presentado
a los delegados de 50 países en la reunión bienal
del Subcomité de Acuicultura de la FAO que se celebró en
Nueva Delhi, India, a primeros de septiembre.
Mientras
que en 1980 se cifraba en un 9% el pescado que procedía
de cría
artificial para consumo humano, en 2006 se eleva al 43% con clara
tendencia al alza, ya que la demanda de consumo a nivel mundial
continúa creciendo, especialmente en los países
ricos y desarrollados, al tiempo que las capturas marinas se
han estabilizado desde mediados de la década de los 80.
Según
el estudio, el total mundial de capturas de pescado está estabilizado
en unos 95 millones de toneladas, de los que 60 se destinan al
consumo humano. Para la FAO no hay muchas oportunidades de que
puedan producirse incrementos significativos en las capturas
y estima que serán necesarias 40 millones de toneladas
adicionales en el año 2030 sólo para mantener el
actual nivel de consumo.
LA DEMANDA CRECE Y CRECE
Uno de las responsables del Departamento
de Pesca de la FAO y Secretaria del Subcomité de Acuicultura,
Rohana Subasinghe afirma que “Las capturas marinas son todavía
elevadas, pero se han estabilizado, probablemente de forma definitiva.
Esto, unido al incremento de la población mundial y creciente
demanda, creará dificultades. La única opción
para hacer frente a la demanda futura, será la producción
de pescado en piscifactorías”.
El estudio más reciente de la Organización de
la ONU sobre las reservas de peces a nivel mundial muestra que
de las 600 especies de valor comercial importante analizadas,
el 52% están plenamente explotadas, el 25% se encuentran
sobreexplotadas (17%) o agotadas (7%), o en fase de recuperación
(1%). Otro 20% se encuentra moderadamente explotada y sólo
un 3% es considerado escasamente explotado .
En
el informe no hay una clara y definitiva respuesta a si la acuicultura,
que continúa su expansión en casi todas las regiones
del mundo (con la excepción notable de la África
subsahariana), será suficiente para paliar el déficit
que se avecina. De hecho, señala factores que pueden empujar
la producción en dirección opuesta, haciendo difícil
que la industria crezca de forma suficiente para cubrir la demanda
de las próximas décadas.
PREOCUPA MÁS LA
INVERSIÓN QUE EL MEDIO AMBIENTE
La preocupación
de la FAO viene de que el impulso de la acuicultura podría
disminuir si los gobiernos y agencias de desarrollo no ajustan
sus políticas para responder a las cada vez mayores dificultades
que amenazan el crecimiento del sector. Una de las principales
dificultades es la falta de inversión que padecen los
productores en los países en desarrollo. La subida de
los costes energéticos es otro problema adicional y para
el final queda, y no
hay que olvidar, el impacto medioambiental, que está creando
honda preocupación en muchos sectores de la sociedad.
El
Director Adjunto de la FAO, Ichiro Nomura, ve en las granjas
marinas una fuente vital para ayudar contra el hambre en países
pobres, si se dan los pasos adecuados. Dijo en la reunión
de Nueva Delhi que: “Necesitamos empezar a planificar ahora
la forma de afrontar esos desafíos, ya que la acuicultura
es crucial en la lucha contra el hambre en el mundo. Ofrece una
fuente de alimentación que es rica en proteínas, ácidos
grasos esenciales, vitaminas y minerales. Y representa una manera
de potenciar el desarrollo y crear empleo, haciendo aumentar
los ingresos familiares y los beneficios del uso de los recursos
naturales. Tenemos que asegurarnos de que el sector continúa
su expansión de forma sostenible, para proporcionar comida
e ingresos a más personas, en especial en áreas
de África y Asia, donde subsisten el hambre y la pobreza".
Texto: Juan Diego M. Alcaraz
Fuentes: FAO, Mark Montoya, Wangnews, Greenpeace |