mediterrÁneo, el mar mÁs amenazado
(29-10-08) Un reciente estudio
pone en evidencia la precaria situación en la que se encuentra
el Mar Mediterráneo. Soporta casi el 30% del tráfico mundial
de hidrocarburos y sumado al cambio climático y la creciente
salinidad, los vertidos multiplican sus efectos devastadores
en la flora y fauna marina.
Contaminación
exponencial, cambio climático que fragiliza fauna y flora, y
creciente salinidad son los problemas del Mediterráneo, un mar
que necesita ya cuidados intensivos según el profesor Christian
Buchet, Director del Centro de Estudios del Mar del Instituto
Católico de París y miembro de la Academia de Marina.
"Los mares están a punto de
vivir una ruptura de equilibrio", dice el experto,
que resalta el hecho de que "El Mediterráneo es todavía
más frágil teniendo en cuenta que la contaminación tiene un efecto
mayor sobre la fauna y la flora marina a causa del cambio climático".
El Mediterráneo es un mar semicerrado por donde transita
el 30% del transporte mundial de hidrocarburos, por lo que es muy vulnerable.
El convenio
Marpol, en vigor desde 1983, prohíbe verter los desechos de las cisternas
de carga de los petroleros pero tolera, aunque limitándolos, los desechos
derivados del funcionamiento del navío. Los expertos calculan en 90.000 toneladas
de hidrocarburos al año los vertidos de los barcos en el Mediterráneo.
Los vertidos accidentales y fruto
de deslastres son, sin embargo, una pequeña parte del problema,
ya que el 80% de la contaminación proviene de tierra firme, según
señala el Banco Europeo de Inversiones. "La amenaza
mayor es la insuficiencia de plantas de depuración",
considera Christian Buchet; "Hay una gran cantidad de
lugares donde el agua sucia va al mar sin tratamiento".
131 "puntos calientes" de contaminaciÓn
El Programa de Naciones Unidas para el
Medio Ambiente identificó en su plan de acción para el Mediterráneo
131 "puntos calientes" de contaminación. Debilitados
por la contaminación, la fauna y la flora deben, además, hacer
frente a la llegada de especies invasoras amenazadas por el calentamiento
del planeta. "En los últimos análisis aparecen 56 nuevas
especies de peces tropicales que colonizan el Mediterráneo, buena
muestra del calentamiento. Suben por el canal de Suez y en el
Mediterráneo se encuentran bien", afirma Buchet.
El
Mediterráneo sólo representa el 0,7% de la superficie de los
océanos, pero constituye una reserva importante de biodiversidad,
con un 28% de especies autóctonas, que no se encuentran en otro
lugar.
Además,
el calentamiento acentúa la evaporación y la salinidad. A lo
que se suma el hecho de que el aporte de agua dulce de los
ríos, en constante regresión debido al crecimiento demográfico
de los países mediterráneos. Se ha pasado en 15 años de 600
km3 a 350 km3 por año. Influye también la presencia de turistas,
que se calcula que pasen de 228 millones en 2002 a 300 millones
en 2025, en su gran mayoría a menos de 100 metros de la costa,
según la organización ecológica WWF.
Las guerras
contribuyen asimismo a la contaminación. Así, sirva de ejemplo
el bombardeo por la aviación israelí de los depósitos de la central
eléctrica de Jiyé, en el sur del Líbano, el 14 de julio de 2006,
que provocó una catástrofe ecológica, con cerca de 15.000 toneladas
de fuel vertidas al mar.
falta de oxÍgeno en las llamadas
"zonas muertas"
Por otra
parte, los científicos llaman a las áreas acuáticas pobres en
oxígeno, "zonas muertas". El mismo calificativo se
podría aplicar a las posibilidades de apareamiento de los peces
que viven en ella. Por ejemplo el "pez cebra"; los
bajos niveles de oxígeno en el agua transforman su hábitat en
el equivalente al de un club para hombres: entre los recién nacidos,
los machos superan a las hembras 3 a 1, y las escasas hembras
muestran niveles de testosterona dos veces superiores a lo normal,
según un estudio recientemente difundido.
En estudios
anteriores también se habían encontrado problemas reproductivos
para los machos de otras especies en aguas pobres en oxígeno.
Y aunque toda la investigación se realiza en laboratorios, los
científicos dicen que la desproporción entre los géneros explicaría
el fenómeno que se advierte en las 150 zonas muertas del mundo.
Este podría ser un problema
grave porque los peces mueren al extenderse la zona muerta y
los que no mueren tal vez no puedan propagar la especie, dicen
los científicos. El exceso de machos "no es una buena
estrategia para la supervivencia", dijo Alan Lewitus,
que dirige el programa de zonas muertas de la Administración
Nacional del Océano y la Atmósfera de Estados Unidos.
Las zonas muertas del mundo suman cerca de 270.000
kilómetros cuadrados y la mayoría son artificiales, causadas
por fertilizantes y otros desechos de los cultivos, según asegura
Robert Díaz, profesor de ciencias marinas en la Universidad William
and Mary.
El estrés que provoca la hipoxia (la falta de
oxígeno en el agua) altera los genes que intervienen en la producción
de hormonas sexuales de ambos sexos, hecho probado por el autor
principal del estudio, Rudolf Wu, director del Centro sobre Contaminación
y Conservación Costera de la Universidad de la Ciudad de Hong
Kong.
Mark Montoya con información de
ICP, Marpol, eldía.com y wwf.org