energÍa de las corrientes marinas
(19-01-09) Varios
países cuentan con diversos prototipos para aprovechar la
fuerza de las corrientes submarinas. En pocos años habrá
grandes extensiones de “parques de turbinas” que aprovechen
el enorme potencial de un flujo energético constante, predecible
e inagotable.
Diversas
iniciativas, tanto empresariales como universitarias, de Reino
Unido, Noruega, Francia, Corea, Estados Unidos o España trabajan
para aprovechar la energía producida por las corrientes submarinas.
Su potencial es enorme, tanto como el océano, además de proporcionar
un flujo energético constante y predecible, a diferencia de otros
sistemas, como la eólica. Algunos proyectos esperan contar en
pocos años con los primeros "parques" de turbinas submarinas,
y otros trabajan en nuevos diseños más eficientes y económicos
que permitan un mayor desarrollo de este sistema.
Varios países
pugnan por ser los primeros del mundo en aprovechar a gran escala
la energía producida por las corrientes marinas. En Escocia,
conscientes del enorme potencial de sus costas y de su dependencia
hacia los combustibles no renovables, su Gobierno ha lanzado
incluso un premio, denominado Saltire, que ofrece 14 millones
de euros a quien presente un proyecto innovador en energía marina.
Por su parte, la compañía Scottish Power quiere contar
para el próximo verano con tres instalaciones ubicadas en las costas escocesas
e irlandesas. La idea es sumergir en cada una 20 turbinas de tipo Lànstrøm,
diseñadas por la empresa noruega Hammerfest Strøm y capaces de funcionar
a cien metros de profundidad.
Sus 30 metros
de alto y sus palas de 20 metros de longitud permiten a esta
turbina desarrollar un megavatio (MW) de potencia. Los responsables
de la empresa escocesa pretenden poner a pleno rendimiento en
2011 estas instalaciones, por lo que sus 60 MW totales podrían
suministrar electricidad a 40.000 hogares.
la turbina "seagen" abastece a mil
hogares
Europa es
en este sentido pionera en turbinas para corrientes marinas.
A mediados de 2008, la empresa inglesa Marine Current Turbines
instalaba en las costas de Strangford (Irlanda del Norte) una
superturbina denominada "Seagen". Con 43 metros de
punta a punta y dos rotores de 16 metros de diámetro, genera
1,2 MW, suficiente para abastecer a mil hogares.
Por el momento,
sus responsables estudian la viabilidad de la turbina y su posible
impacto ambiental, pero si todo va como esperan, su objetivo
es contar para 2011 con una granja de turbinas de 10,5 MW en
la costa galesa de Anglesey.
En Francia,
la empresa HydroHelix Energies y la Agencia del Medioambiente
y la Energía (ADEME) desarrollan el proyecto "Sabella".
En este caso, se trata de un grupo de cinco turbinas alineadas
con hélices de tres metros de diámetro, y su principal característica
diferencial con otras turbinas es que giran de manera más lenta
y estable. En este sentido, se estima que el 70% de las corrientes
marinas mundiales fluyen demasiado lentas para la tecnología
actual.
Fuera de
la UE, otros países también albergan proyectos interesantes.
En Corea del Sur planean una gran instalación: la empresa británica
Lunar Energy, especializada en energía marina, y
la Korean Midland Power Co (KOMIPO) pretenden
contar para 2015 con un campo de 300 turbinas en la costa surcoreana
que ofrecería electricidad a 200.000 hogares con sus 300 MW de
potencia. Por el momento, esperan instalar hacia marzo de este
año una planta piloto de un MW, para probar sus características
y evaluar su impacto medioambiental.
Otro país asiático que quiere instalar
esta tecnología es Taiwán. Los responsables del Ministerio de
Economía anunciaban el año pasado su intención de aprovechar
la corriente marina Kuroshio, o corriente Negra, que pasa por
sus costas. En Estados Unidos, el Centro de Excelencia en Tecnología
Energética Oceánica también quiere servirse de la potencia de
la corriente del Golfo de Florida en su caso y disponen ya de
un prototipo en pruebas.
proyectos vanguardistas
Otras iniciativas se centran en modelos
que quieren ir más allá de las turbinas de hélice convencionales.
Un grupo de ingenieros de la Universidad de Oxford ha presentado
el prototipo THAWT, unas siglas que dan una pista de su novedad:
turbina de agua transversal horizontal axial. Se trata de un
rotor cilíndrico que gira en torno a un largo eje con el flujo
del agua. Sus creadores creen que puede desarrollar 12 MW, y
requiere un 60% menos de costes de construcción y un 40% menos
de mantenimiento.
Otros
investigadores se apoyan en la Biomímica, la ciencia que imita
a la Naturaleza, para el desarrollo de sus ingenios. En la Universidad
de Michigan, un grupo de científicos ha diseñado una nueva tecnología
que se basa en los peces para aprovechar los remolinos que causan
los fluidos en torno a un cuerpo. El principal punto fuerte de
este prototipo, denominado "Vivace" (vibraciones inducidas
por un vórtice), es que puede aprovechar las lentas corrientes
acuáticas que las turbinas convencionales no pueden.
Por
ello, el sistema abre enormemente las posibilidades, incluso
para aprovechar las corrientes de los ríos, según sus responsables.
En Australia, la compañía BioPower Systems ha creado "Biowave",
un sistema que imita el movimiento de las plantas subacuáticas
para generar electricidad. En la actualidad sus responsables prueban
un prototipo de 0,25 MW en la costa de Tasmania. Por su parte,
Tim Finnigan, un ingeniero marino de la Universidad de Sidney,
ha creado un colector de energía oceánica inspirado en la cola
de los tiburones.
galicia tambiÉn tendrÁ energÍa
submarina
Un proyecto a tres bandas entre
administración, empresa y universidad pretende llevar también
a Galicia la energía producida por las corrientes submarinas:
la Unidad de Observación y Predicción Meteorológica de la Xunta,
MeteoGalicia, se encarga de señalar en un mapa las mejores zonas
para ello; la empresa Gamesa, uno de los principales fabricantes
mundiales de aerogeneradores, aporta el prototipo de turbina;
y un grupo de ingenieros de la Universidad de Santiago estudia
los detalles para el aprovechamiento óptimo del sistema.
Según sus responsables, las corrientes
marinas de la costa gallega cuentan con una potencia ocho veces
superior a la del viento, y pueden llegar a producir cuatro veces
más energía que la eólica.
Texto: Guadalupe Romero