GALICIA SUMERGIDA XV: LOS CASTROS DE BAROÑA
(08-11-10) En nuestro periplo por las Rías gallegas navegamos esta vez por la de Noia, y visitamos los Castros de Baroña en Porto do Son, donde nos sumergimos entre vestigios Celtas.
Algunos de vosotros no lo recordaréis, otros, puede que ni siquiera lo hayan leído todavía, pero en mi última inmersión con Mergullo Compostela os había comentado que esta empresa daría mucho de qué hablar en cuanto a lo que el buceo recreativo se refiere.
Ya hacía casi un año que no buceaba con ellos, por eso, cuando recibí un mensaje de Marcelino invitándome a bucear con ellos en los Castros de Baroña, di mi confirmación al momento, sin pensarlo, sabía que esta inmersión no me dejaría indiferente.
LOS CASTROS
En la pequeña aldea de Baroña, perteneciente al ayuntamiento de Porto do Son, hay una península rocosa en la que el mar golpea con fuerza, en ella está el famoso “Castro de Baroña”, donde los antiguos celtas, primeros pobladores de las tierras gallegas vivieron desde el Siglo I A.C al Siglo I D.C.
La única entrada por tierra al Castro se hace por una rampa en escalera entre un muro de mampostería de unos 4 mts de ancho. Dentro, 20 viviendas de planta oval o circular con una gran plaza en medio constituyen lo que hoy llamamos Castro.
El mar, con su fuerza, junto con la complejidad rocosa de la zona, constituía la primera línea de defensa de este pueblo en aquella época.
Un gran sentimiento de nostalgia me invade cada vez que piso estas tierras, y me es totalmente imposible pasear por aquí sin pensar en como sería la vida aquí, con esas gentes, llenas de vida, y de miedo por su vida en una época plagada de guerras y disputas por un pedazo de tierra que defendían con su vida.
Todavía hoy, en los tiempos que corren y con las prendas de ropa de las que disponemos, no mucha gente sería capaz de pasar aquí una noche de temporal, a 0ºC, con vientos de 100km/h y olas de 4 m envistiendo contra las rocas, en las puertas de tu casa. Imaginaos pasar sólo una noche aquí, en una tienda de campaña durante un temporal.
¿CÓmo bucear en los Castros?
Aquí, aunque se pueden hacer inmersiones desde tierra, es algo que no recomendaría a nadie. El aparcamiento está a 1 km monte arriba, por abruptos caminos entre raíces de árboles, piedras de diferentes formas. Este paseo sería placentero un día normal, pero con equipo a cuestas… una locura. Sobre todo al regreso.
Por eso, si quieres en los Castros te recomiendo hacerlo desde embarcación. El plan perfecto sería contactar con Marcelino para hacer aquí una inmersión, luego, en el puerto de Porto do Son, en el que tiene Mergullo Compostela su base náutica, comer un marisquito en cualquiera de los restaurantes del puerto y por la tarde, paseo por el Castro, para conocerlo, ahora desde arriba. Si no conocéis esto, si sois de tierra adentro, os garantizo que este día pasará muchos años en vuestra memoria.
Teníamos planeado una inmersión sencilla, para todos los públicos, en un bajo que en forma de gota de agua envuelto en fondos de cascajo y arena, que parte desde los 12 hasta los 25 m de profundidad. La parte más estrecha de la supuesta gota, digamos la cola, es la menos profunda, y la de mayor profundidad es lo que supone la gota, formada por rocas de tamaño no mayor al de la rueda de un camión y posadas en la arena de cascajo.
Normalmente, esta zona está sujeta a fuertes corrientes y aguas un grado por debajo de lo normal dentro de la Ría, en torno a los 12-13ºC por estas fechas. Más adelante bajará más...
En la zona superior del bajo, la de los 12-14mts podemos encontrarnos con bastantes algas, muchas de ellas “golfos” como aquí les llamamos. Entre ellos y el resto de las algas que cubren la zona rocosa en la que nos encontramos es donde más posibilidades tenemos de encontrarnos con nudibranquios, pequeños crustáceos y algunos chopos buscando presas.
Respondiendo a una pregunta del anterior, os diré que en Galicia, al tener tanta vida y de diferentes tamaños, lo mejor, desde mi punto de vista, para no perder ninguna foto y pasarlo realmente bien… lo mejor es un objetivo todo terreno o una compacta. Yo soy fiel al 17-70 macro. No es ni angular ni macro extremo, pero me permite hacer un poco de todo.
Siguiendo el bajo rocoso en forma de gota, hacia cualquiera de sus lados, empezaremos a bajar de forma pronunciada, con paredes verticales de 3 o 5m de caída que terminan en un escalón sobre el que seguro encontraras pequeños taberneros que se acercaran amistosamente a recibirte.
A partir de esta zona, llegaras sin enterarte a la zona más profunda. Las rocas te enviaran directamente al fondo, donde, si te fijas bien, entre las pequeñas grietas que forman las rocas al unirse entre si, nos daremos cuenta de que no estamos solos ahí abajo, además de nuestro compañero de buceo, estaremos vigilados en todo momentos por esos crustáceos de 8 patas que tanto nos gustan, y por algún impasivo pez que no se asusta al acercarnos.
Mientras, abajo en la arena, si tenemos suerte, puede que nos encontremos con alguna pintaroja, pez Sampedro o incluso alguna raya común o mosaico. Eso, si no os paráis demasiado en las zonas menos profundas, donde invirtamos el valioso tiempo que tanta falta nos hará ahora. Sobre todo si nos tomamos con algunos de estos dos.
Como ya os había dicho, Mergullo Compostela dará mucho que hablar…
Esta inmersión se la dedico a mis dos amigos Javier Santiago y Federico Bueno, a quienes los médicos han tenido que apartar del submarinismo. Aunque podamos tomar unas cañas juntos cuando queráis…os echaremos de menos en el barco.