GALICIA SUMERGIDA VI:
“SINAL DO LAXE”, O’GROVE
(26-01-10) Nuestro incansable reportero en la Ría de Arousa, en su particular maratón de fotografía submarina, nos lleva esta vez a un rincón cercano a O´Grove, frente a Porto Meloxo, bajo el faro de Laxe.
Hola amigos, creo que esta semana os presentaré uno de los artículos más difíciles que he hecho, pero no por el mal tiempo, ni profundidad ni nada raro…
¿Recordáis que la última vez que estuve buceando en el Grove os había prometido volver? Pues aquí estoy de nuevo, buceando con mi amigo Santy en su centro Bahía-Sub. Me encanta como tiene montado el centro, y quiero contároslo por si os apetece venir, espero que si, no os arrepentiréis.
Además del centro Bahía-Sub, Santy y su familia son propietarios del Hotel Bahía, en O’Grove, donde mucha gente se acerca a pasar el fin de semana de buceo. Las instalaciones del centro de buceo y del hotel no tienen nada que envidiar a las de otros centros y hoteles del resto de España y cuentan con la ventaja de que al ser la misma empresa, todo gira en torno a tu fin de semana de buceo.
La familia es sabedora de que los buceadores recreativos pagamos por nuestro ocio, que invertimos los pocos euros que nos quedan a final de mes en nuestro disfrute y relajación para poder empezar bien la dura semana de trabajo que nos espera.
Había quedado con Santy a las 9:15h en el hotel para tomar café antes de salir al mar. Para estar en hora, tuve que salir de casa a las 8 de la mañana, todavía era noche, y a escasos 800mts de casa, al llegar a la glorieta de acceso a la vía rápida, veo una fila de coches parados.
PARA EMPEZAR, CONTROL DE ALCOHOLEMIA
“Un accidente”, pienso, pero las luces de posición azules paradas encima del coche de la G. Civil me dice que no, es un control de alcoholemia del que nadie se escapa sin pasar por aro. Al llegar mi turno, bajo la ventanilla para recibir al agente al tiempo que escucho una voz conocida que me dice desde atrás: “¿A dónde vas tan temprano piltrafilla?”
Era un amigo que sabe lo que hago los domingos por la mañana y que sigue esta serie, de momento no bucea, pero algo me dice que pronto lo hará. Después de una pequeña charla me deja marchar sin soplar y sigo mi camino hacia O’Grove.
Al llegar, durante el café, Santy me presenta al grupo con el que voy a compartir embarcación y buceo. Somos dos pequeños grupos: 7 portugueses, 4 madrileños y yo. Los portugueses son bomberos voluntarios del pueblo de Cete, cinco de ellos, acompañados por su instructor y su general. Vienen a sacarse el OWD, las dos parejas de madrileños, que conocen la revista y mi sección, vienen a conocer las ricas aguas de las rías gallegas.
Hoy el cielo está totalmente despejado, la temperatura ambiente es de 13ºC y el mar está tranquilo. Sopla viento del N, pero sin fuerza para levantar el mar.
Una vez revisados todos los equipos y montados ya en la semirrígida de 8,5mts, partimos desde el puerto de Meloxo hacia el punto de inmersión. Hoy Santy ha escogido una zona tranquila y poco profunda, en la que los futuros buceadores portugueses puedan hacer sus prácticas con total seguridad.
El lugar escogido es la “Sinal do Laxe”. Un faro. Con el faro en el centro, el bajo tiene forma de herradura, siendo esta más larga y con pequeñas cuevas en su zona N y más arenosa y rocas planas en la zona S.
TREINTA MINUTOS PARA LAS FOTOS DE ESTA INMERSION
Pese a que el que da el briefing es Santy, hoy el que manda en la embarcación es Víctor, el instructor portugués, pero lo más complejo es que sólo tengo 40 minutos totales para hacer la inmersión, lo cual se reduce a tan sólo 30 minutos la sesión de fotos, he aquí la dificultad.
Como ya sabéis, y respondiendo a un mail de la semana pasada de un lector, las fotos de los reportajes son de cada inmersión, para ello uso un objetivo con zoom, que me da mayor versatilidad. Ahora uso el Sigma 17-70 macro; hasta navidad usaba el 18-55. Aunque depende de la profundidad, normalmente mis inmersiones nunca son inferiores a 60 minutos, y suelo conocer los lugares. Hoy… sitio nuevo, la mitad de tiempo y compañero nuevo… vaya estress!!!!. Todo nuevo!!!!!!. Por eso, hoy no puedo decir que estas sean de mis mejores fotos.
Como os decía, la profundidad máxima en el bajo ronda los 12 m. y mi compañero de hoy es Rui Gómes, el general de los voluntarios portugueses, que tiene amplia experiencia en buceo, y es experto en la recuperación de cadáveres.
Una vez abajo, a pesar de que hay unos 6 m de visibilidad, la ausencia de gorgonias, manos de muerto o cualquier otro ser vivo que sirva como motivo principal, hace que me dé cuenta de que la zona no es la mejor para fotografía de ambiente.
Además, como ya os he comentado en la última entrega, hecho de menos una modelo… Pero bueno, se hace lo que se puede, intento pillar a Rui en alguna zona que tenga algo de interés, lo intento con algún erizo…pero hoy no es mi día. Fallo en los enfoques y no me doy cuenta hasta llegar a casa y ver las fotos en el ordenador, de manera que esta es la mejor foto de ambiente con modelo que he podido sacar hoy.
Os prometo que esto no volverá a pasar. Me he dado cuenta de mi error en los enfoques y lo corregiré.
La zona de pequeñas cuevas que os comentaba al principio, está llena de pequeños peces, maragotas, pintos, pequeños abadejos, centollas y nécoras que, al igual que yo, disfrutan de su día de descanso.
Hoy se está bien en el agua, sin corriente, la temperatura es de 14ºC, la visibilidad de 6 m… ¿qué más se puede pedir?
La respuesta es fácil: más tiempo, porque llevamos 20 minutos de inmersión y todavía no he hecho nada digno de vosotros. Intento hacerme es sueco para ver si Rui no mira el reloj, cuando se acerca a mí y me hace la seña de que es hora de dar media vuelta.
HAN PASADO VEINTE MINUTOS Y HAY QUE DAR LA VUELTA
Resignado… Le hago caso, volvemos al punto de partida, ahora soy yo el que va detrás intentando alargar un poco la inmersión, fijándome en cada roca, en cada esponja a ver si veo algo interesante, buscando algún nudi… Algo que no os haya mostrado antes, mientras tanto voy sacando alguna foto a los peces, asegurándome por lo menos conseguir el rostro de una modesta maragota como esta.
Justo antes de llegar al cabo, cuando ya se ve el ancla de la embarcación, unos nudis, unos hypselodoris cantábrica, que aunque ya os los había enseñado en otra ocasión, no lo había hecho de esta manera, en pleno acto.
Desconozco si sabéis como se reproducen estos animales, pero para los que lo desconozcan, estos son Hypselodorus Cantábrica, el nudibranquio por excelencia de nuestras aguas, tan sólo conozco este nombre, hay quien lo llama el nudi azul, pero eso es muy relativo, ya que hay 3 como mínimo. Es muy frecuente verlos a partir de estas fechas y, tanto a poca profundidad como a los 40m, he tenido la ocasión de verlos.
Para aparearse, se juntan uno al otro de forma inversa, es decir, que hacen el 69 uniendo sus aparatos reproductores antes del posterior desove. En las épocas de reproducción, se les puede ver por todas partes, de 2 en 2, hasta grupos de 7 u 8. Os pongo también una foto más de cerca de otro para que aprendáis a reconocerlo.
Es fácil confundirlo con sus primos el hyps.Villafranca o el hyps. Tricolor ya que sus colores y habitats son muy similares.
El Cantábrica es más grande, hasta los 6,7 cm de longitud. Su cuerpo es azul con un borde de color amarillo en todo el cuerpo, que termina en otro de color violeta. En el lomo, sus líneas amarillas son discontinuas, de diferentes tamaños y grosores, pudiendo ser incluso puntos amarillos.
Sus otros primos son más monótonos, pero eso ya os lo explicaré con una foto.
Con la foto macro de este erizo en el último instante, me despido por hoy. Esto es lo mejor de los 40 minutos de inmersión que podido disfrutar con Santy en O’Grove. Como siempre espero que os haya gustado leerlo tanto como a mi hacerlo.
Ya sabéis que podéis poneros en contacto con la revista o conmigo si os interesa alguna inmersión. jacoboalonso@horminor.com . Además me gustaría pediros un favor, quisiera saber vuestra opinión sobre esta serie de inmersiones, qué se puede añadir, corregir…, de manera que lograr vuestro 10 sea mi objetivo.
En serio, Gracias.