Para
llegar hasta dicha población costera, podemos llegar por carretera
a través de la Autopista A-17, tomando la salida 6 (Girona Nord-Palamós),
para después empalmar con la Nacional II en dirección a Francia;
unos kms. más arriba nos desviaremos por una comarcal que nos
llevará hasta l´Estartit. Si sois ricos… podéis aterrizar en
el aeródromo de mi mansión y desde allí mi chofer os lleva en
un santiamén. Avisad antes para que os preparen el buga.
Las Medas,
un grupo de 7 Islas que ocupan 21,5 hectáreas de superficie,
y que habitan como únicos señores de tan pequeño pero preciado
reino: dragones, lagartijas, conejos y musarañas; y sobrevolando
sus calcáreas rocas podremos observar halcones, martinetes, cormoranes
y especialmente una numerosa población de chillonas gaviotas
de pata amarilla.
El Archipiélago y parte de la
costa adyacente fueron declarados zona protegida, ello ha permitido
que la ya de por si numerosa fauna, se multiplicara espectacularmente
en los últimos años. Todos los puntos de buceo se hallan señalizados
con boyas para evitar la destrucción de los ricos fondos de coralígeno
o Posidonia Oceánica, y existen patrullas que controlan
que se respeten las prohibiciones.
Las Medas se han convertido en poco
tiempo en La Meca del submarinismo Europeo. En los más de 12
barcos que diariamente zarpan hacia los diferentes puntos de
buceo varias veces al día, se oye hablar alemán, holandés,
inglés, francés italiano y por supuesto español y catalán.
Todos los clubes
cuentan con compresor propio, alquiler de botellas y todo
tipo de material subacuático, e incluso algunos de equipo
fotográfico y video submarinos. Los barcos se hallan diseñados
pensando especialmente en el submarinista: espacio y comodidad
en la subida y bajada al mar, (salvo en las épocas punta,
donde se va un poco “asardinados”). Algunos incluso con ascensores
en la popa que te suben hasta cubierta.
Los puntos de inmersión
son muy variados pero describiremos solo uno de ellos, quizás
el más conocido: La Cueva del Delfín o Cova
Gran, que está situada en la más pequeña de las Islas
Medas, La Meda Petita o Xica, en el argot popular.
Los lugares de fondeo pueden ser
dos - dependiendo del estado de la mar-, en la Boca Norte,
La Bahía dels Caganers o en la Sur, el Rincón de St. Istiu.
Puede entrarse a ella por cualquiera de sus dos extremos,
pues atraviesa la Meda Petita de punta a punta. En su entrada
Sur se halla la figura de un delfín a 17 metros, dándonos
la bienvenida a su reino azul; si bien, este animal no es
más que una escultura, en un par de ocasiones un delfín ha
escogido las Medas como lugar donde pasar una temporada,
alimentándose a cuerpo de rey, antes de migrar a otras aguas.
un par de meros vigilan la entrada
La entrada Norte
nace casi a ras de superficie prolongando su abertura hasta
los 14 m de profundidad, allí se hallan normalmente un par
de meros. Sin encender nuestras linternas, podremos observar
embelesados la salida opuesta formada por varias oquedades
de diferentes tamaños. La tamizada luz solar se filtra a
través de ellas, creando unos hipnotizantes halos opalescentes.
Si además eres el primero en entrar en la cueva en la primera
inmersión de la mañana el espectáculo está garantizado, pues
los sargos y los meros escogen la cueva para pasar la noche,
los encontrarás a decenas.
Al enchufar los focos podremos toparnos
con algún congrio que nos observará con curiosidad, miradas
de inquietos anthias, y en las rendijas apogones rojos, y también
ramas de coral con sus blancos pólipos. Incluso en una pequeña
abertura en el techo hay unas estalactitas no muy grandes.
Después de atravesar
la Gran Sala, donde cabría entero uno de los barcos de buceo,
y que tiene una especie de “puente” que la cruza en su parte
más estrecha, nos encontramos con las diferentes salidas a
la Boca Sur; en la más grande, la estatuilla del delfín que
da su actual nombre a la Cueva, preside silenciosamente tan
majestuosa morada.
Al lado de la entrada de la estatua, junto
a una gran sala con varias aberturas, hay una chimenea que
comunica con el exterior donde se puede ver en días de mar
plano los acantilados de la isla desde dentro del agua -como
en la foto- y también se halla la derivación hacia el Túnel
Largo, travesía más complicada, pero plagada de sorpresas,
como un gran congrio, que habita en el agujero a la mitad del
trayecto y que comerá de nuestra mano.
Durante la parada de seguridad o la de descompresión,
bandadas de plateados sargos vendrán a visitarnos a la espera
de algún bocado suculento. De vuelta a puerto, no podremos
reprimir el echar una mirada atrás a las Islas Medas, antaño
refugio de piratas y filibusteros y hoy uno de los Parques
Naturales Submarinos más importantes del Mediterráneo.
agua fresquita: recomendado traje de 7mm
La
temperatura del agua cambia de los 12º de Enero a los 22º de
Agosto, aunque a 35 metros solo varía de 12º a 18 º durante
todo el año. El traje deberá ser como mínimo de 5 mm, yendo
más cómodos con uno de 7; hay que tener en cuenta que las aguas
de las Medas no son precisamente tropicales; y por supuesto,
recomiendo una buena linterna que nos permita explorar los
mil y un recónditos agujeros, túneles, rendijas y oquedades.
Si
aun no eres submarinista o quieres perfeccionar tus conocimientos,
todos los centros de buceo imparten cursillos PADI, CMAS, y
también ACUC o SSI. En las librerías del pueblo se venden guías
submarinas con recorridos detallados de todos los puntos de
interés, hasta en 3D.
Si
tus acompañantes no bucean, no importa. Pueden también practicar
windsurfing, esquí acuático, vela, volar en ULM, equitación,
tenis, minigolf, bowling, squash, karting, gimnasia, paracraft,
alquilar barcas.
Y
por supuesto, realizar turismo por el Ter Vell, visitar la
zona de marismas de gran valor ornitológico, el Castillo de
Mongrí, el pueblo de Torroella, la desembocadura de los ríos
Ter y D ´Aro, todo ello en el propio Municipio; y en los alrededores,
visitar la marinera villa de Pals, comprar cerámica típica
en la Bisbal, descubrir las ruinas griegas y romanas de Empurias
o Ullastret, el Museo Dalí de Figueres, o los Aiguamolls de
l ´Empordá o Pals. No se aburrirán...
Nuestra
estancia puede efectuarse en uno de los varios campings de
la zona, alquilando un apartamento, o en uno de los Hoteles
del pueblo, alguno de ellos con el centro de buceo en sus instalaciones.
Levantarse, desayunar, andar 2 minutos hasta el muelle, y allí
nos espera el barco con nuestras botellas y material a punto,
solo hay que preocuparse de una cosa: Divertirse a tope.
Texto y fotos: Carlos Virgili
/ Risk